La tibia despedida de House y el caso del anuncio de Vodafone rompiendo la magia

La mayoría de espectadores de España – aquellos pobres mortales que no tenemos ninguna cadena de pago contratada – pudimos ver ayer el último capítulo de House. El último de verdad para siempre. Y nos hemos quedado un poquito huérfanos, porque después de tantos años con este cascarrabias… ¿qué va a ser ahora de nosotros? Es curioso el vacío que nos deja una serie después de tantas temporadas… ¿qué vamos a ver ahora cada semana?

La despedida fue un poco tibia y teniendo en cuenta algunos capítulos espectaculares que ha habido en la serie, este se quedó un poco sosito. La vuelta de algunos personajes como Kutner, Amber o Trece me encantó, eso sí. Pero me faltó Cuddy. ¿Tanto dinero pedía para volver? ¿Tan harta acabó la actriz de la serie? Es verdad que su salida de House fue un poco decepcionante, tanto para los fans como para la propia Lisa Edelstein, pero podían haber dado una puntadita final para remediarlo…

Aunque lo que más me dolió del capítulo de anoche fue cómo Cuatro acabó cargándose uno de los momentos más emotivos. Antes de explicar qué fue, hay que hablar de la publicidad. Aquí en España tenemos una concepción muy libertina de la publicidad. No importa en qué momento del capítulo estemos, que nos meten un bloque de anuncios de veinte minutos y se quedan tan panchos. O cortan un diálogo a la mitad sin pudor. En Estados Unidos esto no pasa. Los bloques publicitarios están estudiados y la estructura de los capítulos se hace acorde a eso. Así nunca decae la acción ni nos quedamos con cara de tonto.

Lo que sí compartimos es eso del “product placement“, que no es más que meter productos de publicidad en las series. Una vez más, en Estados Unidos nos llevan años luz de ventaja. Aunque a veces se pasan – como el caso del iPad en Modern Family – no llegan a ser tan absurdamente descarados como el caso de la última botella de Coca-cola de El Barco – aunque luego encontraron un cargamento con diez mil millones de botellas, porque nunca se acaban -.

Pero lo que pasó anoche en House fue mucho más allá. Fue una publicidad insertada por ordenador. Al final del episodio, justo cuando Wilson baja del coche y se encuentra con el “fantasma” de House, vemos una marquesina en la calle con el anuncio de los Benditos malvados de Vodafone. En un perfecto castellano. Y los espectadores pensamos: “Un momento, ¿¡qué ha sido eso!?” Entre que te recuperas del shock, ya llevas medio diálogo y te has perdido una de las partes más conmovedoras del episodio. Si eres un espectador despistadillo, igual tienes suerte y no lo notas. Pero si estás metido en la serie… te aseguro que te saca por completo de la trama.

¿Ves algo? Pues ahí había una bonita publicidad de Vodafone con Hamilton vestido de malo malísimo.

Esta técnica publicitaria no se usa mucho, por ahora, aunque hace tiempo leí que se estaba estudiando para poner publicidad de manera casi subliminal con elementos que podrían estar en la serie. Una marquesina, una pantalla de televisión que hay al fondo donde ponemos anuncios-que-parece-que-están-ahí-y-son-modernos. ¿Te imaginas ver un capítulo de Friends y que en la tele del piso de Mónica salga un anuncio de atún Isabel?

Related posts:

La doctora Quinn vuelve a la televisión
Ron Moore prepara una nueva serie
La secuela de 'Boy Meets World'

Posts relacionados

    1 Comentario

    1. […] dos que me llaman especialmente la atención entre el lote que ha comprado Cuatro. Y es que con el final de House tienen que ponerse las pilas para mantener a esa audiencia exigente. Que la Eurocopa no va a durar […]

    Leave a comment